lunes, 15 de agosto de 2011

Gato


Cuando era niño escuché
que la curiosidad mató al gato
y nunca quise ser gato.

Nunca gato, nunca.
hasta conocer  el misterio
de ser gato entre tus piernas
y gato al fin me hallé muerto
a varios pasos de distancia
de tu último paso.

Un gato muerto, muerto involuntario.

Desde entonces, entre sueños,
vago por los rincones obscuros
entre la incógnita y el hecho.
Muerto como gato desde entonces.
Muerto...de curiosidad.

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