jueves, 1 de septiembre de 2011

DOMINGO (más tarde)


Varias horas y muchos minutos,
que mientras escribo se van haciendo menos,
per tú aquí sigues, para decir que no te olvide,
y yo no te olvido; es más, te observo,
desesperada. Reclamando que tu impresora ya no sirve,
que tus papeles se extraviaron,
o que tu segundo apellido no te gusta.

¿Te has dado cuenta que te observo
aún cuando no estas presente?

Te veo, te recreo, te repito y ,
en  los momentos  de mas sublimación,
hasta te toco y conozco tu piel,
suave y desbocada, te hago el amor
sin que lo notes, sin sospecharlo apenas,
sin advertir  que te hice mía con la mirada
desde el primer día en el primer instante.

En fin, te observo cuando no estas presente y eres mía.
Y mientras escribo, las horas y los minutos se hacen menos
para empezar de nuevo a recrdarte.

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