jueves, 31 de marzo de 2011

Aquí te tengo

Aquí te tengo
Ahora que lo pienso, no sé bien quién eres.
No se nada de ti.
No hay un papel que diga mi nombre en tu archivero.
Pero llegaste.
Entraste por una puerta cerrada años atrás.
Dijiste: ¡estoy aquí ¡ y te instalaste.
Ahora encuentro tu nombre debajo de muchas piedras,
en el polvo que no limpio, en las letras que no he leído
y hasta en los sueños que no recuerdo.
Por que estás ahí, en mis sueños;
entraste en ellos cuando ya habían terminado.
Por que ahora sabes que soñé soñando que soñaba
y ahora ya te sueño. Ya te extraño.
Por que llegaste a contagiarme una locura fermentada,
destilada y añejada en los rincones de mi propia historia.
Eres la cometa que vuelo por las noches y aferrado a ti vuelo,
recorro ese mundo, mi mundo, mi reino olvidado
de donde he sido desterrado y donde vuelvo cuando duermo.
Me conoces por mis sueños, pero te sueño y no te conozco,
Te conozco, me conoces y es extraño ¿sabes?
Ahora llevo conmigo un papelito con mi nombre, sólo por si a caso,
junté las piedras mas grandes que pude para acomodar tu nombre completo
y todos los días regreso, muriendo por estar de nuevo enfermo,
por mirarme en este espejo, con el ansia de saberte ahí esperándome,
aunque sea solo un nombre sin recuerdos, aunque esté solo aquí
no en tu casa, ni en tus sueños.
Aquí regreso, aquí te tengo.

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